SALA ONCE – APERTURA (TÓNICA)
Hola, mi nombre es ____ y soy ____.
Bienvenidxs
Sala Once existe para sostener la práctica de los principios espirituales.
Aquí no hay promesa de transformación, ni método explicado, tampoco jerarquías.
Aquí nadie enseña, nadie interpreta, nadie rescata.
No venimos a hablar de los pasos: venimos a practicarlos.
La práctica no se explica: se habita.
Somos práctica sin perfección y soltamos las expectativas.
En Sala Once convivimos personas de todas las cofraternidades.
Respetamos pasos y tradiciones, sin ser una reunión convencional.
Cada quien es responsable de contar con madrina o padrino, y fomentamos las escrituras de 4º y 8º pasos.
Evitamos protagonismos y priorizamos a los nuevos para crecer y servir.
Somos una comunidad que comparte experiencia, fortaleza y esperanza para resolver un problema común y ayudar a otros. No estamos afiliados a ninguna secta, religión, partido, organización o institución; no intervenimos en controversias ni respaldamos causas. Nuestro objetivo primordial es recuperarnos y ayudar a otros a alcanzar la recuperación. Como grupo, tenemos un solo propósito principal: llevar este mensaje mediante la práctica de los pasos.
Sugerimos mantener nuestras cámaras encendidas para generar comunidad y pertenencia al espacio.
A continuación, quien guste acompañarme en voz alta con la Oración de la Serenidad, puede hacerlo:
Dios, concédeme serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar,
valor para cambiar las que puedo, y sabiduría para reconocer la diferencia.
Hágase Tu voluntad, no la mía.
Cierre de la reunión
Antes de cerrar, recordamos que Sala Once es un espacio autogestivo: se sostiene mediante la participación libre y voluntaria de quienes lo habitamos.
Si alguien desea contribuir al sostenimiento de la sala, puede hacerlo desde el apartado “Contribuye” en nuestra página web, donde también está disponible la información sobre la administración de estos recursos.
ORACIÓN DE CIERRE
“Yo soy responsable…
Cuando cualquiera, dondequiera extiende su mano pidiendo ayuda,
yo quiero que la mano de los 12 pasos siempre esté allí.
Y por esto: yo soy responsable.”