Génesis de los Defectos
Instintos naturales
Sexual
Seguridad material
Seguridad emocional
Social y de compañía
Estos deseos naturales son perfectamente justos y necesarios, y ciertamente son dones de Dios para subsistir en el mundo.
Antídotos
Miedo y temor → Fe con obras
Orgullo → Humildad
Ira → Tolerancia
Pereza → Diligencia
Envidia → Caridad
Avaricia → Largueza
Lujuria → Castidad
Gula → Templanza
Frustración → Aceptación
Dependencias → Solo en Dios
Resentimiento → Perdón
Secuencia (de los instintos al resentimiento)
Temor
Ante la no satisfacción de las necesidades o instintos.
Sentimiento legítimo que lo hace actuar para cubrir esas necesidades, pero se convierte en irrazonable al impulsarlo a hacer mal uso de los instintos.
Orgullo (defecto)
Impone a sí mismo y a los demás exigencias irrazonables; exceso de amor propio.
Mal uso de los instintos justificando excesos mediante la racionalización o el autoengaño. Vivir en la irrealidad.
Egoísmo
Demasiado interés y preferencia en sí mismo; todo gira alrededor de él.
Desea tener el control y dominio de todo; pisa y usa a los demás para alcanzar sus exigencias. Solo él tiene la razón. No hay comprensión ni respeto a los demás ni a sí mismo.
Miedo
Perturba su ánimo el riesgo o amenaza real o ficticia de no ver satisfechas sus exigencias egoístas.
Le genera estados de ánimo como: angustia, ansiedad, preocupación; miedo a no tener; miedo a corresponder o amar; acaparamiento y posesividad. Enfermedad del alma.
Frustración
Las cosas empiezan a fallar; no salen como espera; no actúan como él espera.
Su mundo se escurre de su palma; se siente solo, desamparado, débil, inseguro; brota el displacer, la autocomiseración; fomenta el complejo de inferioridad y depresión.
Ira (justificada y defecto)
Ante un riesgo. Temor a ser afectados en los intereses propios.
Reacción defensiva ante la agresión real, pero se vuelve defecto cuando la agresión es ficticia, producto de vivir en la irrealidad: deseo de injusta venganza y desquites.
Pereza (defecto)
Desmotivación existencial que lo inmoviliza para no esforzarse; mediocridad.
Flojera, descuido o tardanza; abulia, sentimiento de desesperanza; se siente incapaz y crea dependencias; tiene miedo a fallar o intentar.
Envidia (defecto)
Ira por el bien ajeno. Codiciar los bienes o personalidades ajenas.
Sentimiento doloroso de irritación por el bien que poseen otros; tristeza porque otro tenga lo que él “merece”. Murmuración y chismes.
Resentimiento
Sed de justicia. Odio hacia Dios, hacia sí mismo y hacia los demás.
Resentimiento contra Dios por no cumplir sus caprichos (exigencias) y por “castigarlo”; resentimiento hacia sí mismo producto de la autocomiseración, y hacia los que frustraron sus exigencias.
Defectos asociados
Avaricia (defecto)
Miedo a desprenderse de lo material. Atesorar y codicia.
Lujuria (defecto)
Deseo inmoderado de placer, de amor y para combatir la soledad. Sentirse propietario de alguien (avaricia). Machismo o hembrismo.
Gula (defecto)
Miedo a no tener; cree que merece más que los demás; genera apetito desordenado de la comida y la bebida.
Texto final
El egoísmo es la raíz de nuestras dificultades. Perturbados por 100 formas de temor y miedo, de vana ilusión, llenos de exigencias irrazonables. Al no cumplirse los caprichos aparece el displacer, la frustración, la autocomiseración; reaccionando con ira producto del miedo, nos resentimos con todo y todos; generamos venganza, arrebatamos más de lo que nos corresponde por miedo a no tener, flojeamos y dejamos todo para después, dependemos de otros y envidiamos los logros de otros. Cuando la satisfacción de los instintos se convierte en el único objetivo de nuestras vidas y no en un medio para dar amor, nos afectamos y afectamos a los demás; se pierden los valores, no hay respeto ni comprensión. El orgullo justificará una y otra vez nuestras conductas egoístas para callar la conciencia, que es la voz de Dios.
Fuente: Guía de apadrinamiento y manual de servicio / inventario moral 12 pasos